viernes, 14 de abril de 2017

El cine y Eduardo Casanova


Eduardo Casanova: Del Actor al Director de un Cine Único

Eduardo Casanova no se ha conformado con ser solo un actor televisivo. Comenzó su carrera muy joven interpretando a uno de los personajes principales en la serie Aída, pero su trayectoria no se ha limitado a la pequeña pantalla. Lo hemos visto en otras series como Gym Tony, ha trabajado en teatro y ha participado en películas como La chispa de la vida, donde interpretó al hijo gótico de Salma Hayek y José Mota, o en Del lado del verano, dirigida por Antonia San Juan. Próximamente, aparecerá como actor secundario en La sexta alumna de Benja de la Rosa y en Señor, dame paciencia.

Sin embargo, es como director y guionista de cine donde Casanova ha encontrado su verdadera voz. El cine es un arte costoso que requiere grandes recursos y equipos, y él ha demostrado estar dispuesto a invertir en su visión. En varias entrevistas ha confesado que gran parte de lo que ganó en Aída lo destinó a financiar sus propios cortometrajes. Su debut como director llegó en 2011 con Ansiedad, seguido de Fumando Espero y Amor de madre en 2012. En 2014 lanzó una campaña de crowdfunding con la que logró financiar parcialmente La hora del baño, protagonizado por Macarena Gómez y Gonzalo Kindelán. Este corto se inspiró en la historia real de Asunta Basterra, la niña compostelana asesinada por sus propios padres. Para el festival Notodofilmfest, Casanova realizó Eat My Shit, una pieza de poco más de tres minutos donde Ana Polvorosa interpretaba a una joven con el ano y la boca intercambiados. Posteriormente, retomaría este personaje en su primer largometraje, Pieles. Entre sus últimos cortos destacan Fidel y Jamás me echarás de ti, este último realizado dentro del marco de un festival de cine patrocinado por Correos.


Un Cine Sin Convenciones

En el cine de Eduardo Casanova, la historia y la estética tienen la misma importancia. Su obra se aleja del realismo para adentrarse en una visión exagerada y simbólica de la realidad. Sus personajes y sus conflictos no responden a convenciones narrativas tradicionales, sino a una poética propia, donde lo grotesco y lo bello conviven en un mismo plano.

Este estilo ha generado reacciones encontradas: algunos espectadores rechazan sus historias por su crudeza y extravagancia, mientras que otros encuentran en ellas una forma única de explorar la identidad y la diferencia. Casanova concibe el cine como un medio vital, una herramienta de expresión y de relación con el mundo. Lo que no se le puede negar es la pasión con la que habla de su trabajo y la intensidad emocional que transmite. Su cortometraje La hora del baño resulta especialmente impactante: unos padres, desbordados por el llanto inconsolable de su hijo, ven su vida de ensueño desmoronarse hasta tomar una decisión extrema. Un relato perturbador que obliga al espectador a reflexionar sobre la paternidad y las expectativas sociales.


Pieles: El Salto al Largometraje

Alex de la Iglesia fue primero una influencia y luego un aliado clave en la carrera de Casanova. Desde su productora, junto a Carolina Bang y Kiko Martínez, ha apoyado a nuevos directores en sus óperas primas, como Musarañas de Juanfer Andrés y Esteban Roel, o Los héroes del mal de Zoe Berriatúa. Con Pieles, Casanova dio el salto al largometraje desarrollando los personajes de Eat My Shit y situándolos en un universo expandido.

Pieles es una película de personajes más que de tramas. En ella, conviven personas con deformidades físicas y emocionales que las colocan al margen de la sociedad. Algunos de ellos intentan integrarse; otros, por el contrario, abrazan su diferencia. La historia de Samantha (Ana Polvorosa), la joven con el sistema digestivo invertido, se cruza con la de una camarera acomplejada (Itziar Castro), un hombre obsesionado con las mujeres con deformidades, una chica sin ojos o un joven que sueña con convertirse en sireno. A pesar de lo perturbador de sus historias, Casanova envuelve la película en una estética cuidada y colorida, donde lo grotesco se muestra de manera poética.

Para este proyecto, el director reunió a varios compañeros de su etapa televisiva en Aída, como Carmen Machi, Ana Polvorosa y Secun de la Rosa, junto a otros rostros conocidos como Macarena Gómez, Candela Peña y Jon Kortajarena. Además, destaca la participación de Antonio Durán "Morris", un actor habitual del cine y la televisión en Galicia que, fuera de su comunidad, es menos reconocido. Pieles tuvo su estreno en el Festival de Berlín y pasó por el Festival de Cine Español de Málaga antes de llegar a Netflix Latinoamérica. En España, su estreno en cines está previsto para junio.

Con Pieles, Eduardo Casanova ha consolidado su estilo y ha demostrado que su cine, aunque no apto para todos los gustos, tiene una identidad propia y un universo visual y narrativo inconfundible. Habrá que seguir atentos a sus próximos proyectos.

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